- Los pedidos B2B continúan llegando durante festivos y puentes, aunque administración no esté disponible. Esto genera una acumulación de solicitudes que debe procesarse antes de la preparación de pedidos y la salida de rutas.
- Las soluciones habituales implican trabajar durante el descanso, adelantar el cierre de pedidos o acumularlos hasta el siguiente día laborable. Cada alternativa introduce limitaciones operativas o comerciales.
- Clara permite interpretar los pedidos a medida que llegan y prepararlos para su revisión posterior. Así, el equipo administrativo puede concentrarse en validar la información, sin que esto implique que el almacén o el transporte funcionen durante el festivo.
En España un año tiene hasta catorce festivos, según la comunidad. Súmale los puentes y los días en que media oficina se coge fiesta entre dos festivos. Son unas tres semanas al año en las que administración no está y los pedidos siguen entrando.
Porque un bar no cierra el festivo. Cierra, si acaso, el lunes siguiente. Y el pedido para el día después del puente se manda la noche anterior, como siempre.

Pedidos en festivos como manejarlos
Una noche normal deja una cola de una noche: lo que entró desde las diez hasta las seis. Un puente deja una cola de tres. Todo lo que entró en setenta y dos horas se pica de golpe, con el corte de ruta encima y el almacén esperando.
Un distribuidor nos contaba que el corte del domingo lo tiene a las nueve de la noche, y que a las once siguen entrando pedidos que él mismo atiende antes de dormir. Eso, un domingo normal. Después de un puente, esas dos horas son dos días.
En otra distribuidora, con varios cientos de pedidos diarios, las rutas salen a partir de las cuatro de la mañana. Entre el último pedido del puente y la primera ruta hay una noche. En esa noche cabe todo el trabajo administrativo de tres días, o no cabe, y entonces salen tarde.
Las tres formas de gestionarlo hoy
- Alguien trabaja el festivo. Normalmente el gerente, o la persona de administración que «se lo lleva a casa». Funciona hasta que esa persona no puede.
- Se cierra el pedido antes del festivo. Se avisa al cliente de que lo que entre después no sale hasta pasado el puente. Se pierde lo que entra después, y a veces se pierde al cliente que lo necesitaba.
- Se acumula y se pica el día siguiente. Es lo más común. Y es donde suben los abonos: nadie lee bien trescientos pedidos con prisa a las cinco de la mañana.
Ninguna de las tres es mala gestión. Son las únicas tres opciones cuando entrar un pedido significa que una persona lo teclee.
Cómo se resuelve hoy la gestión de pedidos en festivos
Cuando el pedido se interpreta en el momento en que llega, el festivo deja de acumular cola. El pedido que entra el sábado por la noche del puente se valora el sábado por la noche; el del domingo, el domingo. Es lo que hace Clara. La mañana después del puente, administración se encuentra una lista de pedidos ya valorados y contrastados con el catálogo de cada cliente, y los valida. No hay tres noches que teclear: hay tres noches que revisar.
Qué no resuelve
Si el almacén no trabaja el festivo, el camión no sale el festivo. Lo que cambia es el día siguiente: empieza con la cola ya hecha en vez de empezar haciéndola.
Si quieres saber cuántas horas se lleva hoy la entrada manual en tu operación, y cuántas de esas horas caen en el día después de un festivo, el diagnóstico de operación lo calcula con tus datos en cinco preguntas.
Preguntas Frecuentes
Los horarios de corte de pedidos durante festivos y puentes deben comunicarse con suficiente antelación y distinguir claramente entre el momento de recepción del pedido y la fecha prevista de preparación o entrega. Una distribuidora puede informar a sus clientes mediante WhatsApp, correo electrónico o los canales comerciales habituales. Es recomendable indicar también cómo se gestionarán las solicitudes recibidas después del cierre.
Si un cliente modifica un pedido mientras administración está de vacaciones, es necesario identificar si la nueva solicitud reemplaza el pedido anterior o añade productos. Para evitar duplicidades, el sistema de gestión debería mantener una referencia clara del pedido y permitir verificar su estado antes de aplicar cambios. Las modificaciones ambiguas deben revisarse antes de confirmar cantidades o enviarlas al ERP.
Para priorizar los pedidos urgentes recibidos durante un puente, la distribuidora necesita establecer criterios operativos según la fecha solicitada, el horario de corte, la disponibilidad de productos y las rutas previstas. También conviene distinguir entre una urgencia comunicada por el cliente y una entrega realmente viable. La recepción automatizada puede organizar la información, pero no debe interpretarse como una garantía de preparación inmediata.

